Aquí te contamos cómo preparar sangría, ideas y receta clásica, para que siempre la disfrutes a tu gusto, bien fresquita y en buena compañía.
INGREDIENTES
2 litros de vino tinto joven
1 melocotón
1 pera
1 manzana
1 limón para exprimir (a temperatura ambiente)
1 vasito (200 ml) de licor al gusto, el coñac le va muy bien, pero se pueden usar otros licores más dulces como Licor 43, Cointreau…
2 cucharadas generosas de azúcar (o algo más si te gusta más dulce)
1 litro de gaseosa (podemos usar las de naranja, limón y blanca, pero si prefieres la bebida más seca, usa gaseosa blanca)
ELABORACIÓN de la sangría, receta clásica
Ponemos el vino en un recipiente hondo. Exprimimos el limón y lo añadimos. Si quieres añade también la piel troceada.
Trocear también el melocotón, la manzana y la pera. Hay que picarla en trozos menudos que no sean más grandes que un bocado. Se añaden también al vino.
Calentamos un poco de agua en el microondas y disolvemos el azúcar en ella. Mezclamos con el licor elegido y añadimos todo al vino.
Dejamos reposar la mezcla unas horas en la nevera. La gaseosa no se añade hasta el momento de servir.
A la hora de servir la sangría se añaden unos cubitos de hielo y la gaseosa bien fría, se revuelve y se sirve muy fría.
Ideas para hacer sangría
El truco: Añade a la sangría ya terminada antes del reposo un palo de canela y una pizca de nuez moscada. Prueba también a añadir unos anises estrellados, aportan un toque de regaliz muy exótico.
Puedes variar la composición de frutas a tu gusto con plátanos, mango, piña… O añadir más o menos cantidad según tus gustos. Procura que sean siempre frutas de carne firme, que se pueda trocear con facilidad y no desprenda residuos en el vino.
Si quieres ahorrar calorías puedes usar edulcorante líquido en lugar de azúcar. Tendrás que añadir el equivalente a 2 cucharadas de azúcar.
Al estilo mojito: A la hora de servir aromatiza con una hojita de menta.
Si quieres dar un punto diferente a tu sangría prueba a sustituir el limón por lima.