Una tarta helada, es tanto un helado con forma de tarta como una tarta hecha con helado y pastel, en capas alternas o mezclados, formando una sola pieza.
Ingredientes:
PARA LA GALLETA:
260 gramos de galletas de chocolate (de preferencia Oreo sin crema).
8 cucharadas de mantequilla derretida.
3 cucharadas de azúcar.
PARA EL HELADO DE QUESO CREMA:
230 gramos de queso crema.
4 cucharadas de jugo de limón.
1/3 de taza de azúcar.
260 mililitros de crema de leche.
1 hoja de gelatina sin sabor transparente.
60 mililitros de ron (puede sustituirse por agua sino se quiere añadir alcohol).
600 gramos de fresas.
Un molde de 15 centímetros de diámetro desmoldable.
Preparación:
Se trituran todas las galletas de chocolate en la licuadora.
En un bowl, se unen las galletas trituradas con la mantequilla y las tres cucharadas de azúcar.
Con esta mezcla se cubre el fondo del molde.
Se lleva al refrigerador mientras preparamos el resto.
PARA EL HELADO: Se remoja la hoja de gelatina en agua fría durante tres o cuatro minutos.
Se calienta ligeramente el ron (o el agua), se escurre la gelatina y se disuelve en el ron ya retirado del fuego.
Se mezcla el queso crema, el jugo de limón y el azúcar con la ayuda de una batidora elèctrica hasta que se forme una crema homogénea.
Aparte se bate la crema de leche hasta que adquiera consistencia y forme picos.
Una vez que esté fría la gelatina, se mezclan todos los ingredientes.
Luego se llena el molde, se cubre con papel plástico y se lleva al refrigerador por lo menos durante una hora (También lo puedes hacer de un día para otro).
Lavamos y cortamos las fresas.
A la hora de servir, se desmolda la torta y se adorna con éstas. ¡Y a disfrutar!