Te contamos cómo hacer zumo de tomate casero con la misma textura y mejor sabor de los que se venden envasados es muy sencillo. Aquí tienes una receta básica y algunos trucos para personalizarlo y aromatizarlo a tu gusto.
Ingredientes (las cantidades son a tu gusto según el zumo que quieras preparar)
- Tomates maduros: Es fundamental elegir tomates maduros y de buena calidad. Los tomates tipo «pera» son una buena opción, ya que son carnosos y tienen un sabor dulce e intenso.
- Azúcar
- Sal
Elaboración del zumo de tomate casero
- Lava profundamente los tomates: Lava bien los tomates bajo agua corriente para eliminar cualquier suciedad. Puedes sumergirlos en agua con una cucharadita de vinagre durante unos minutos para desinfectarlos, y luego enjuagarlos nuevamente.
- Escaldar los tomates: Hierve agua en una olla grande y llena un bol grande con agua y hielo. Haz un corte en forma de «X» en la base de cada tomate (esto facilitará que la piel se desprenda). Sumerge los tomates en agua hirviendo durante 30-60 segundos y luego retíralos y colócalos inmediatamente en el bol con agua fría para detener la cocción. Aquí puedes ver de forma detallada cómo escaldar los tomates.
- Pelar los tomates: La piel debería desprenderse fácilmente debido al escaldado. Pela todos los tomates y quita los tallos y las partes duras.
- Triturar los tomates: Corta los tomates pelados en trozos y colócalos en una licuadora o procesador de alimentos. Tritura los tomates hasta obtener un puré suave y homogéneo. Ten paciencia en este punto porque el puré resultante debe ser muy liso.
- Colar el puré: Pasa el puré de tomate a través de un colador fino para eliminar las semillas y cualquier pulpa gruesa. Esto ayudará a obtener un zumo más suave y sin grumos.
- Sazonar al gusto: Añade sal y azúcar al zumo de tomate recién colado según tu preferencia. Comienza con una pizca de sal y una pequeña cantidad de azúcar, y ajusta los sabores según tu gusto personal. La sal resaltará el sabor del tomate, mientras que el azúcar equilibrará la acidez.
- Para potenciar el sabor del zumo de tomate casero puedes añadir sal de apio, un chorrito de salsa Worcestershire o de concentrado de carne (tipo Bovril), sal de cebolla o cualquier condimento a tu gusto. Al final del post también te damos muchas ideas para servir y personalizar tu zumo de tomate.
- Refrigerar y servir: Refrigera el zumo de tomate durante al menos una hora antes de servirlo. Esto permitirá que los sabores se mezclen y se enfríe adecuadamente. Puedes añadir hielo si lo prefieres y quieres que resulte más ligero de textura.
- Cómo servir el zumo de tomate: Sirve el zumo de tomate casero bien frío y personalízalo con alguna de las ideas que te damos a continuación.
Recuerda que la calidad de los tomates es clave para obtener un zumo sabroso. Si los tomates son de buena calidad y están maduros, tu zumo tendrá un sabor más auténtico. Ajusta la cantidad de sal y azúcar según tu preferencia personal para obtener el equilibrio de sabores que más te guste.
![]()
Nuestras recetas más visitadas del mes son la receta de Berenjenas rellenas de Carne y la receta de Mousse de limón fácil y rápida sin huevo.

