Los calamares a la romana son una delicia culinaria que fusiona la frescura del mar con la simplicidad y la exquisitez de la cocina. Este plato, conocido por su textura crujiente por fuera y su ternura por dentro, ha conquistado los paladares de quienes buscan un bocado sabroso y fácil de disfrutar. La preparación comienza con calamares limpios y cortados en anillas, a los cuales se les otorga una sazón simple pero efectiva con sal y pimienta. El proceso de rebozado en harina y huevo proporciona esa capa dorada y crujiente tan característica de los calamares a la romana. El arte de freírlos a la perfección es esencial para lograr una textura exterior crujiente sin sacrificar la jugosidad del interior. Este delicado equilibrio es clave para una experiencia gastronómica satisfactoria. Los calamares a la romana no solo son una delicia para el paladar, sino que también encarnan la versatilidad de la cocina mediterránea y la habilidad de transformar ingredientes simples en algo extraordinario. Ya sea como aperitivo en una tarde soleada o como parte de una comida festiva, este plato siempre deja una impresión memorable. Aquí tienes una receta clásica de calamares a la romana, un plato delicioso y crujiente que se disfruta especialmente como aperitivo.
Ingredientes: 500 g de calamares limpios y cortados en anillas, 1 taza de harina de trigo, 2 huevos, Aceite vegetal para freír, Sal y pimienta al gusto, Rodajas de limón para servir (opcional),
Preparación: En un tazón, sazona las anillas de calamar con sal y pimienta al gusto. En un plato hondo, coloca la harina de trigo. En otro plato hondo, bate los huevos. Calienta suficiente aceite en una sartén grande o en una freidora a una temperatura de 180°C (360°F). Pasa cada anilla de calamar por la harina, asegurándote de que esté completamente cubierta. Luego, sumerge las anillas enharinadas en el huevo batido, asegurándote de que estén bien cubiertas. Fríe las anillas de calamar en el aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Esto debería tomar alrededor de 2-3 minutos. Trabaja en pequeños lotes para evitar que los calamares se peguen entre sí. Retira los calamares fritos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Repite el proceso hasta que hayas cocinado todas las anillas de calamar. Sirve los calamares a la romana caliente, acompañados de rodajas de limón si lo deseas. ¡Listo! Ahora puedes disfrutar de unos deliciosos calamares a la romana. Este plato es perfecto como aperitivo o como parte de una comida. ¡Buen provecho!