500 g de carne picada (mixta de cerdo y ternera, o de pollo y pavo… a tu gusto)
300 ml de caldo de carne o de pollo
100 g de almendras fritas
1 cebolla
2 dientes de ajo
Perejil picado
Sal y pimienta
100 ml de vino oloroso de guiso
Harina
Un par de cucharadas de pan rallado
Un par de cucharadas de leche
2 huevos (según tamaño)
100 ml de aceite de oliva virgen extra
ELABORACIÓN de las albóndigas en salsa de almendras
Mezclamos la carne picada con la leche, el pan rallado, los ajos picados finos o triturados y el perejil. Salpimentamos y después de mezclar muy bien formamos las albóndigas. Tiene que quedar una masa que se pueda moldear. Si esta demasiado espesa, añade un poco de leche, y si está demasiado blanda, un poco de pan rallado.
En una sartén o cazuela ponemos un fondo de aceite al fuego. Pasamos las albóndigas por harina y las freímos bien por todos lados en el aceite caliente. Las sacamos y reservamos.
En esa grasa rehogamos la cebolla picada hasta que empiece a tomar color. Ponemos de nuevo las albóndigas en la cazuela. Añadimos el vino y dejamos evaporar el alcohol. Cuando pierda el aroma de alcohol, añadimos el caldo y dejamos que se guisen las albóndigas unos 20 minutos. A falta de unos minutos agregamos las almendras.
Si te gustan las salsas con textura, añades las almendras picadas y das un hervor.
Si te gustan las salsas más finas, añades las almendras para que den un hervor, sacas las albóndigas y pasas la salsa por la batidora hasta que tenga la textura que te guste.
Las albóndigas se sirven recién hechas, con su salsa. Espolvoreamos el perejil picado antes de servir.