Esta receta de albóndigas de espinacas vegetarianas con salsa de queso es una forma diferente y divertida de preparar verdura. La elaboración es muy sencilla.
Si estás buscando recetas con espinacas mira también nuestra receta de espinacas gratinadas o la receta de espinacas con garbanzos al estilo andaluz.
La receta se puede preparar con espinaca congelada, pero te recomendamos que uses un paquete de hojas de espinacas frescas y ganarás en sabor, y complementa con un queso rallado especial para pasta.
INGREDIENTES para las Albóndigas de espinacas y queso
- 300 g de espinacas frescas o congeladas en hojas o picadas
- 120 g de queso rallado en polvo especial para pasta
- 1 cucharada sopera colmada de harina
- Leche o nata líquida de cocina en cantidad variable para aligerar la masa (solo si es necesario)
- Una cucharada sopera de mantequilla
- Sal, pimienta, ajo en polvo y nuez moscada
Para la salsa de queso
- 200 ml de nata líquida de cocina para la salsa
- 80 g de queso rallado en polvo
ELABORACIÓN de las albóndigas de espinacas con salsa de queso
- Ponemos la mantequilla en una sartén y salteamos las espinacas hasta que queden cocidas. En ese tiempo ponemos la sal, pimienta, ajo en polvo y nuez moscada para aderezar las espinacas.
- Si quieres dar más consistencia y sabor al plato puedes añadir también en este punto unos taquitos mini de jamón cocido, jamón curado o bacon.
- Cuando las espinacas están listas añadimos la harina y damos unas vueltas para que se integre y se tueste un poquito. Con el agua que han soltado las espinacas ya debe empezar a formarse una salsa cremosa.
- Entonces añadimos el queso rallado y apartamos al momento del fuego. Seguimos moviendo hasta que la mezcla se compacte y quede espesa hasta el punto de poderse moldear. Si ves que está demasiado espesa añades leche poco a poco hasta que tenga esa textura.
- Formamos bolitas medianas, que no sean más grandes que un bocado. Ponemos una olla con agua abundante al fuego y esperamos a que rompa la ebullición. Sumergimos entonces las bolitas y las vamos sacando cuando vemos que van subiendo a la superficie.
- Las retiramos con una espumadera y reservamos.
- Mientras se cuecen las albóndigas de espinacas vamos preparando la salsa de queso.
- Para la salsa de queso ponemos al fuego la nata junto con el queso rallado en polvo (80 g). Ponemos un toque de pimienta y una pìzca de sal (el queso ya aporta bastante sal). En cuanto el queso esté perfectamente integrado y la salsa empiece a reducirse y a humear, apartamos y salseamos las albóndigas de espinacas con la salsa caliente para servir al momento.
- También puedes poner las albóndigas de espinacas en la salsa al fuego un par de minutos para que se integren bien con la salsa, como prefieras.
CONSEJOS Y COMENTARIOS
Si quieres un plato más ligero, espolvorea simplemente un poco de queso rallado sobre las albóndigas calientes, recién sacadas de agua de cocción, y espera unos segundos a que el queso se funda por efecto del calor antes de servir. Mira cómo lo hemos hecho en las fotos inferiores.





