La conserva de tomates tiene una historia que se remonta a siglos atrás, y ha sido una práctica fundamental para almacenar y disfrutar de los tomates durante todo el año. A medida que se apreciaba más la versatilidad de los tomates en la cocina, las personas buscaban formas de preservarlos para su uso fuera de temporada. Las primeras técnicas de conservación incluían métodos como secado al sol y deshidratación. En la actualidad, el mercado ofrece una amplia variedad de productos de conserva de tomates, desde salsas de tomate con hierbas hasta tomates enlatados en diferentes formas y tamaños. La conserva de tomates se ha vuelto un elemento básico en la cocina global, utilizado en una variedad de platos, desde pasta y pizza hasta guisos y salsa. Hacer conserva de tomate es una excelente manera de disfrutar del sabor de los tomates frescos durante todo el año. Aquí tienes una receta básica para preparar conserva de tomate:
Ingredientes: Tomates maduros (la cantidad que desees, dependiendo de cuánta conserva quieras hacer), Una cucharadita de sal al gusto, 1 cucharada de azúcar por cada kg. de tomates, Frascos de conserva con tapa hermética.
Preparación: Lava bien los tomates y retira cualquier resto de suciedad. Escoge tomates maduros y de buena calidad. Puedes usar diferentes variedades para obtener un sabor más complejo. Retira los pedúnculos y corta los tomates en trozos grandes. Coloca los trozos de tomate en una olla grande a fuego medio-alto. Cocina los tomates, revolviendo ocasionalmente, hasta que se deshagan y se forme una mezcla espesa. Esto puede llevar alrededor de 30-60 minutos, dependiendo de la cantidad de tomates y del tipo de tomates que utilices. Añade la sal y el azúcar (si decides usarlo) a la mezcla de tomates y continúa cocinando hasta que alcance la consistencia deseada. Mientras los tomates están cocinando, esteriliza los frascos y las tapas sumergiéndolos en agua hirviendo durante al menos 10 minutos. Saca los frascos con cuidado y deja que se sequen. Llena los frascos esterilizados con la mezcla de tomate caliente. Deja aproximadamente 1 cm de espacio en la parte superior. Asegúrate de que no haya burbujas de aire en los frascos. Puedes golpear suavemente los frascos contra la encimera para ayudar a liberar las burbujas. Limpia los bordes de los frascos con un paño limpio y húmedo. Coloca las tapas herméticas y enrosca bien. Coloca los frascos llenos en una olla grande con agua caliente (baño de agua). Asegúrate de que los frascos estén completamente sumergidos en el agua. Lleva el agua a ebullición y cocina durante al menos 10-15 minutos para asegurar la conservación. Retira los frascos del agua con cuidado y deja que se enfríen. Una vez que los frascos estén completamente fríos, verifica que las tapas estén selladas. Si puedes presionar hacia abajo y no hay rebote, el frasco está sellado correctamente. Almacena en un lugar fresco y oscuro. ¡Listo! Ahora tienes conserva de tomate casera que puedes disfrutar durante todo el año. Puedes utilizarla en salsas, guisos, o como base para sopas. ¡Buen provecho!