Receta de albondigas con champiñones y guisantes

Las albóndigas con champiñones y guisantes ofrecen una experiencia gastronómica rica en sabores reconfortantes y texturas variadas. Las albóndigas, jugosas y bien sazonadas, se complementan perfectamente con la delicadeza de los champiñones y la dulzura de los guisantes. La combinación logra una armonía de sabores que deleitan el paladar con cada bocado. La salsa, con su base de caldo de pollo y la opción de crema de leche, agrega una capa adicional de sabor y cremosidad. Esta salsa enriquecida se convierte en el lienzo que une todos los elementos del plato, elevando su perfil culinario. Este plato no solo es delicioso, sino que también presenta un equilibrio nutricional interesante. La carne magra de las albóndigas, combinada con la presencia de champiñones y guisantes, aporta proteínas, vitaminas y fibra, creando una opción equilibrada y satisfactoria. Aquí tienes una deliciosa receta de albóndigas con champiñones y guisantes:

Ingredientes: Para las Albóndigas: 500 g de carne molida (res, cerdo, o una mezcla), 1 huevo, 1/2 taza de pan rallado, 1/4 taza de queso parmesano rallado, 2 dientes de ajo, picados finamente, 1 cucharadita de perejil fresco, picado, Sal y pimienta al gusto, Aceite de oliva para freír. Para la Salsa: 1 cucharada de aceite de oliva, 1 cebolla, picada, 200 g de champiñones, cortados en rodajas, 1 taza de guisantes (pueden ser frescos o congelados), 2 tazas de caldo de pollo, 1/2 taza de crema de leche (opcional), Sal y pimienta al gusto.

Preparación: Albóndigas: En un tazón grande, mezcla la carne molida, huevo, pan rallado, queso parmesano, ajo, perejil, sal y pimienta. Forma albóndigas pequeñas y reserva. Calienta un poco de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Fríe las albóndigas hasta que estén doradas por todos lados. Retira y colócalas en un plato con papel absorbente. Salsa: En la misma sartén, agrega una cucharada de aceite de oliva. Saltea la cebolla hasta que esté transparente. Añade los champiñones y cocina hasta que estén dorados. Vierte el caldo de pollo en la sartén y lleva la mezcla a hervir. Reduce el fuego y agrega los guisantes. Cocina a fuego lento durante unos 5-7 minutos. Opcional: Agrega la crema de leche para obtener una salsa más cremosa. Revuelve bien. Vuelve a colocar las albóndigas en la sartén y cocina a fuego lento durante otros 10 minutos para que las albóndigas se cocinen completamente y absorban los sabores de la salsa. Ajusta el sazón con sal y pimienta según sea necesario. Sirve las albóndigas con champiñones y guisantes sobre arroz, pasta o simplemente disfrútalas solas. ¡Buen provecho!

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