La vida es corta y repentina. Durante la juventud puede que esto no parezca cierto pero a medida que pasan los años se hace más y más verdad. He aquí la imperiosidad de hacer en esta vida todo aquello que queramos. Y es que por el tiempo en que vivamos, mucho o poco, es imprescindible vivir la vida a pleno. Nadie quiere encarar sus últimos momentos lleno de sentimientos de arrepentimiento por no haber hecho tal o cual cosa.
Dicho esto, también es preciso recalcar una idea que puede sonar algo cliché pero no por eso deja de ser cierta: nunca es tarde para hacer eso que deseamos. La edad es muchas veces subjetiva y más un estado mental que otra cosa.
Nos pareció importante compartir contigo algunas cosas que todo el mundo debería poner en práctica o experimentar en la vida, no importa la edad que tengas.
1. Apreciar las pequeñas cosas
Un gesto, una palabra, atestiguar algo en su momento indicado aunque sólo dure un segundo. Muchas veces nos encontramos viviendo en lo que podría definirse como un «piloto automático».
Obligaciones variadas y agendas apretadas hacen que no podamos apreciar las pequeñas cosas de la vida, que es en donde realmente se alojan las experiencias más bonitas. Desde una caminata hasta el detalle más pequeño del mundo debemos apreciar este tipo de cosas.
Generalmente las cosas que todos damos por sentado suelen ser las más importantes y las que nos hacen más felices. Por eso, sin importar la edad ni el momento en la vida de uno, esto es algo que todo el mundo debe hacer.
2. Conocerse a uno mismo
Conocerse a uno mismo es realmente importante y algo que jamás deberíamos dejar de lado en esta vida. Estar en contacto con nuestro interior y así interpretar de manera correcta nuestros deseos, sueños, virtudes y demás es fundamental para llevar una vida plena.
Son muchas las personas que jamás se toman el tiempo para reflexionar y pensar en uno mismo. Jamás se detienen a preguntarse quiénes son ni qué es lo que quieren en este mundo. Es por esta razón también que tantas otras personas pueden pasar una vida entera persiguiendo los objetivos incorrectos.
Nunca es tarde para empezar en la búsqueda personal pero cuanto antes la emprendamos mas felices seremos.
3. Valorar la opinión ajena
La opinión de los demás, principalmente la de aquellas personas que nos importan, resulta tan (o más) importantes que la propia. Y es que hay veces que necesitamos esa mirada exterior acerca de algo para poder ver la cosa en cuestión por lo que realmente es.
Muchas veces nos vemos perdidos en nuestros propios pensamientos y elucubraciones y es aquí que la opinión ajena puede ser el salvavidas que necesitamos para sobrellevar la tormenta.
4. Pasar tiempo con la familia
Puede parecer obvio resaltar la importancia de esto pero lo cierto es que frecuentemente pasamos por alto el simple hecho de tener una familia al lado nuestro.
Tener una familia es uno de los regalos más hermosos que nos puede dar la vida y siempre deberíamos hacernos de tiempo para compartir cosas con ellos. Muchas veces nos vemos alejados de la misma por diferencias de opiniones (o algo por el estilo) y es en estos momentos donde debemos dejar nuestro orgullo de lado y acercarnos a aquellos que más nos quieren.
Nunca es tarde para estar con la familia.
5. Conocer lugares nuevos
Por último, uno de los placeres más grandes en esta vida: viajar. Nunca es tarde para comenzar a visitar todos esos lugares a los que siempre quisimos ir.
Pocas cosas nos sientan tan bien como viajar, conocer ciudades nuevas y gente nueva. Así, también tener aventuras nuevas que nos enseñarán muchas cosas y nos harán ver la vida de otra manera. Definitivamente es algo que todos deberíamos hacer.